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Ars

El verso es un vaso santo, poned en él tan sólo,
un pensamiento puro,
en cuyo fondo bullan hirvientes las imágenes
como burbujas de oro de un viejo vino oscuro! Allí verted las flores que en la continua lucha,
ajó del mundo el frío,
recuerdos deliciosos de tiempos que no vuelven,
y nardos empapados con gotas de rocío

para que la existencia mísera se embalsame
cual de una esencia ignota
quemándose en el fuego del alma enternecida
de aquel supremo bálsamo basta una sola copa!

 


Necedad yanqui

En Nueva York. Cenando con William W. Breakhart,
comisionista yanqui de fortuna notoria,
y que según los cálculos de gente respetable,
no baja de 350.000 dollars,
le oí decir las frases siguientes, que atribuyo
a embriaguez producida por quince o veinte copas:
"¿Amigos suyos? Perfectly. Yo nunca tuve amigos.
¿Usted cree en esto? Ensaya. Está usted en Europa,
postales por servicio your francs if you are in Paris
your pounds if you are in London if in Spain your onzas
well... il amigo suyo es muy agradecido;
usted es very pleased... Entonces il es desagradado
I don't pay a usted nada... y no es su amigo ahora
o bien él paga todo... and that's very silly
yo no es su buen amigo y dice usted le roba..."
Yo he atribuído siempre aquel discurso estúpido
a embriaguez producida por quince o veinte copas.

Avant-Propos

Prescriben los facultativos
cuando el estómago se estraga,
al paciente, pobre dispéptico,
dieta sin grasas.

Le prohiben las cosas dulces,
le aconsejan la carne asada
y le hacen tomar como tónico
gotas amargas.

¡Pobre estómago literario
que lo trivial fatiga y cansa,
no sigas leyendo poemas
llenos de lágrimas!

Deja las comidas que llenan,
historias, leyendas y dramas
y todas las sensiblerias
semirrománticas.

Y para completar el régimen
que fortifica y que levanta,
ensaya una dosis de estas
gotas amargas

Psicoterapeútica

Si quieres vivir muchos años
y gozar de salud cabal,
ten desde niño desengaños,
practica el bien, espera el mal.

Desechando las convenciones
de nuestra vida artificial,
lleva por regla en tus acciones
esta norma: lo natural,
y aplícate buenos cauterios
en el chancro sentimental

José Asunción Silva
Bogotá 1865 - 1896 Bogotá

 

O se canta o se Silva

Por Federico Cóndor

Es difícil, por estos tiempos de desengaño, recorrer las viejas calles de la Candelaria sin pensar en los días que abrigaron el corazón del poeta, un abrigo raído por las circunstancias y las malas jugadas del destino. Al recordar su vida se siente un poco de frío, sobre todo cuando se ve de frente la casa donde dejó su cuerpo. Ya nadie se acuerda de los nombres de los acreedores que agobiaron al poeta, ni siquiera sus ecos se escuchan en las paredes de las calles tapizadas finamente con las telas de los grafiteros, sin embargo su nombre sigue vivo, aun se pasea orondo por los zaguanes y zarcillos de todos aquellos amantes de la buena poesía y le da consejos a los que apenas empiezan a subir las escaleras de la escritura:


Encontrarás poesía/ Dijo entonces, sonriendo/ En el recinto sagrado/ De los cristianos templos/ En los lugares que nunca/ Humanos pies recorrieron.../ Pero nunca en los malos

En sus temas trágicos, siempre estuvo presente lo lúdico.

O se canta o se Silva, pero no se puede deambular por el camino de las letras sin prestarle atención a éste poeta que constantemente nos está invitando a realizar un viaje a nuestro centro para mostrarnos que la experiencia de la vida no está por encima del paisaje interior. Por eso, cuando se acerque a su casa centenaria desabróchese el corazón para que se dispare en medio de él un verso cualquiera de los que dejara desde hace más de cien años para que aprendiéramos a abrir las puertas del conocimiento que se halla plasmado en los ambientes abiertos y musicales. Y no importa que sus alusiones hagan referencia a los paraísos artificiales, pues siempre encontraremos en ellos una melodía asombrosa que nos envuelve con dulzura para comunicarnos las locuras mágicas que a diario la vida nos ofrece en bandeja de plata para que soñemos. Hubiera sido fácil seguir caminando por la senda que venían recorriendo las letras, repetir la vida tras la rutina de los formulismos, cantar con desgano y desamor la maraña de sueños inconclusos, pero gracias a su empeño logró romper la camisa de fuerza en la que venían embozados los versos: prefirió dejar de lado los temas preconcebidos y las técnicas rígidas, para ponerle alas al verso y obligando a las palabras a salir volando libremente por la ventana de su casa colonial. Solo de esa forma podía descubrir que la poesía está hasta en una simple brizna de polvo. Luego que Silva reuniera las fuerzas suficientes para derrotar los convencionalismos y la forma de tratar los temas poéticos, empezaron a aparecer en muchos países de América lo que se conocería mas adelante como las vanguardias.

 

ASERRIN DE POETA

Cuando llegaba de la calle llevando a cuestas su abrigo gris de frío, colgaba de los recuerdos su cubilete en forma de hongo, y con su nombre no apto para apodos se acercaba a las palabras para pulirlas y abrirlas a todas las formas de transgresión como si buscara la aguja de lo antipoético en el pajar de los versos, pero este ejercicio no lo hacia de una manera inconsciente como lo hicieran mas adelante los surrealistas con su escritura automática, se acercaba a la palabra la tomaba entre las manos y con cabeza fría le abría las puertas a la libertad, una libertad absolutamente consciente y bien pensada, por supuesto que sin dejar de lado la inspiración (su aliada y ayudante ) y la búsqueda de lo nuevo: "Cuando hagas una estrofa, hazla tan rara, que sirva luego al porvenir de ejemplo, con perfiles de mármol de Carrara, y solideces de frontón de templo" Todo esto con el fin de dejar tanto llanto acumulado por los poetas precedentes, en este sentido su conversación con la musa es muy clara:


"¿Vas a cantar tristezas? dijo la Musa,/ Entonces yo me vuelvo para allá arriba,/ Descansar quiero ahora de tantas lágrimas;/...tu me prometes no conversarme/ de horrores y de dudas, de rotas liras/ De tristezas sin causa y de cansancios/ Y de odio a la existencia y hojas marchitas..."


Lo cual nos indica que por los bordes de su mente ya se perfilaba lo que más adelante se conocería como la fiesta que debe ser la poesía y no solamente un aguacero continuo, como diría Juan Manuel Roca, con días grises y lluviosos donde lo único que brilla es el reflejo de los charcos. Muchos países han tenido sus pulidores de letras, los vemos día a día pelear contra el cansancio y contra la rutina, se pasean por ciudades y pueblos cazando las mariposas de las palabras, harto esquivas para muchos, con el propósito de limpiarlas de los conceptos y de la manipulación de algunos críticos que las maltratan al consentirlas demasiado.
En Francia la limpieza le tocó realizarla a Mallarmé. Cuando Silva llegó a París para visitar un tío abuelo suyo, que se encontraba exiliado en esa ciudad desde hacia veinte años, conoció a Stéphane Mallarmé. Muchas veces fue invitado a los martes de poesía a compartir una taza de té y algunos canapés. Es en esas reuniones, donde seguramente afinó las herramientas con las que más adelante realizó la difícil labor de pulir las letras de su continente, sin dejar de lado la amplitud temática, el poeta nos muestra una obra rica en innovaciones. Este aserrín de poeta se constituirá mas adelante en la madera sobre la cual van a trabajar los nuevos escritores.

SILVA Y VENDA

Pocas empresas hoy en día piensan en contratar a un poeta como director de publicidad, sin embargo por los días en que el poeta se paseaba por las calles de Bogotá, para sobrevivir debía componerle prosas a los almacenes para que estos pudieran vender sus mercancías, no sólo fue uno de sus innumerables trabajos que debió pasar para mantener su casa, sino que en su voz se esconde la primera agencia de publicidad, esa agencia nunca tuvo nombre, salvo la del poeta. Este trabajo le ayudó a imprimir mas humor en su poesía. De esta forma vemos a José Asunción con su preocupación por el paso del tiempo vendiendo avisos publicitarios a las tiendas de la época, por eso, aunque uno de los momentos interiores que haya descubierto la modernidad, y en nuestro caso el modernismo, haya sido el aburrimiento y la ensoñación dentro del aburrimiento, podemos ver textos de Silva en los cuales nos muestra con ironía la realidad. Mientras Silva y vende, sin venderse, no pierde su buen humor ni la sensación que toca la distancia cósmica que cruza constantemente con la sombra de sus versos. Era fácil para él, pasar del mundo de los vivos al otro, a ese mundo donde la vida se confunde con el vacío de los tiempos, con esto logra hacer una toma de posesión del lo universal para comunicar su propio tiempo, con una renovación de la versificación, sin que le importe la certificación, como lo vemos en Necedad Yanquí o en Psicoterapeútica, entre otros.