El Cristo de los gitanos

El niño pide teta pero es de silicona
Hay perros perdidos entre las luces sordas
El Cristo ha nacido con las manos rotas
por los afilados clavos de la cruz del templo

Ya vienen tres reyes en harapos pies desnudos de frío
Dos hlillos de sangre mojan un cuerpo tendido
los tambores del viento tocan a los curiosos
Entre golpes y duros corazones el niño nació en la calle

Sapos y lobos cantan en torno al fuego de los gitanos
bajo el techo lluvioso del cielo y el alba
la luna abochornada se abanica
Y los ojos de la mula ven el ojo de agua

El niño llora con la frente coronada de espinas
San josé cepilla maderas y junta pajas
Las gitanas cantan y cortan pañales
Para ceñir al niño con flores y voces degolladas

El frio se desdobla al pasar las esquinas
y graba en los ojos del niño el martirio
Una multitud de goces grita glorias a Dios
Y el recién nacido llora su destino de hambre y de dolor

 

Mamá baila los regresos

A Doña María

Tu figura baila y baila
sobre el suelo con fogatas
Tus fuertes piernas -nuestras-
festejan y festejan
a cada uno de tus hijos -nosotros-
poetas vagabundos marineros
con los trajes que cociste
entre un arroz y otro
con los golpes en tu puerta
para bailar una vez más tu sueño
por los puertos y aeropuertos
con tus pies y tus mandados
Como las flores chiquitas
valiente baila y baila
sobre nuestra soledad de asfalto
y nuestras tristes montañas de cemento

 

Gabriel Xirgú i Javaloyes
Bogotá 1960

Es hijo de una familia vinculada con los poetas de la generación del 27, emigrada a Colombia por los sucesos de la Guerra Civil Española. Adelantó estudios de administrador educativo y luego postgrados en lingüística, filología, diseño curricular e investigación educativa.

Ha participado en talleres y tertulias literarias en Barcelona con Ana María Moix y José Agustín Goytisolo. Y en la Casa Silva con los poetas colombianos Juan Manuel Roca y Jaime García Maffla. En 1998 publicó su primer libro de poemas Medio día de ceniza, que tiene una fuerza trágica, surgida de la comprensión de la modernidad. Hace un diálogo con el hastío y la muerte que el poeta ve en sí mismo y en los otros. Por eso, su voz plural involucra al lector. Arcángel de sombras su otro libro de poemas, es una aventura de palabras por la cotidianidad de la vida.
En el 2004 publicó la novela Sacramento y el muertito de amor, una historia juvenil en la que hay un testigo, el payaso del circo quien conserva la intimidad del joven protagonista a traveés de un discurso diario en el que se cuenta una historia de amor, entre quien escribe y la joven gitana Sacramento.